Piensa en el profesor o la profesora que más te marcó. Probablemente no recuerdas la materia exacta que te enseñó, pero sí cómo te hacía sentir: que eras capaz, que alguien se fijaba en ti, que equivocarse estaba bien. Eso no es nostalgia. Es neurociencia, y también es la mejor explicación de por qué el vínculo profesor estudiante es el corazón de cualquier proceso de enseñanza.
Este 16 de octubre celebramos el Día del Profesor en Chile, y en Edutech lo vivimos de manera especial: nuestro fundador es profesor, igual que cada uno de los docentes, directivos y equipos con los que trabajamos a lo largo del país. Por eso queremos usar esta fecha para decir algo que la evidencia respalda con fuerza: la tecnología, los espacios y el mobiliario suman, pero quien hace que un niño aprenda es una persona.
Primero sentimos, después aprendemos
Durante mucho tiempo se pensó en el aprendizaje como un proceso puramente "racional", con las emociones como ruido de fondo. La neurociencia afectiva cambió esa mirada. En su conocido artículo We Feel, Therefore We Learn, Mary Helen Immordino-Yang y Antonio Damasio plantean que la atención, la memoria, la toma de decisiones y el funcionamiento social —justamente lo que más exigimos en la escuela— están profundamente afectados por las emociones y ocurren dentro de ellas. Lo llamaron "pensamiento emocional".
¿Qué significa esto en la sala de clases? Que un estudiante que se siente inseguro, ignorado o avergonzado tiene literalmente menos recursos disponibles para aprender. Y que el adulto que genera seguridad emocional en el aula no está "haciendo algo aparte" de enseñar: está creando la condición para que la enseñanza funcione.
"Todo aprendizaje es social y emocional; sin un vínculo afectivo y significativo, no hay aprendizaje." — Recurso "El vínculo: una estrategia poderosa", Currículum Nacional, Mineduc
Lo que dicen los datos: el vínculo profesor estudiante mueve el compromiso
Esto no se queda en la teoría. Un metaanálisis publicado en la Review of Educational Research (Roorda, Koomen, Spilt y Oort, 2011) reunió 99 estudios, desde educación parvularia hasta enseñanza media, con decenas de miles de estudiantes. Encontró que la calidad afectiva de la relación entre docente y estudiante tiene una asociación de mediana a grande con el compromiso escolar y de pequeña a mediana con el rendimiento académico. Un dato llamativo: el efecto fue más fuerte en los cursos superiores. Es decir, el vínculo no es "cosa de los más chicos".
John Hattie, en su síntesis Visible Learning, también ubica las relaciones profesor-estudiante por sobre el umbral de impacto que él considera relevante (0,40). Su estimación inicial fue de 0,72 y, al sumar nuevos metaanálisis, se ajustó a 0,52; Hattie ha explicado que sin relaciones de confianza es poco probable que un estudiante admita sus errores o se abra a la retroalimentación, que es el núcleo del aprendizaje.
PISA 2022: cuando el estudiante se siente apoyado, rinde más
La OCDE llega a la misma conclusión con datos de millones de jóvenes de 15 años. Según los resultados de PISA 2022, los estudiantes que se sienten apoyados por sus profesores en matemáticas obtienen mejores puntajes, tienen un mayor sentido de pertenencia con su colegio y sienten menos ansiedad frente a la asignatura. Y esto se mantiene incluso considerando el nivel socioeconómico de estudiantes y escuelas.
La OCDE agrega dos cosas que vale la pena mirar con atención:
- El apoyo docente se asocia también a mayor motivación, mejor autorregulación y conductas de aprendizaje más proactivas.
- Sin embargo, ese apoyo ha disminuido en la última década (2012-2022) en la mayoría de los sistemas educativos. Por ejemplo, la proporción de estudiantes que dice que su profesor sigue explicando hasta que entienden bajó en 39 países y economías.
La lectura no es culpar a los docentes. Es reconocer que el vínculo requiere tiempo, energía y condiciones que muchas veces el sistema no protege.
Para conectar, el profesor también necesita estar bien
Aquí está la parte que se olvida con frecuencia. Patricia Jennings y Mark Greenberg propusieron el modelo del "aula prosocial" (Review of Educational Research, 2009): las competencias socioemocionales y el bienestar del propio docente son la base para construir relaciones de apoyo con sus estudiantes, manejar bien la clase y generar un clima propicio para aprender. Un profesor agotado, sin espacios para recuperarse ni para trabajar con sus pares, tiene mucho más difícil sostener esa conexión día tras día.
Por eso hablar del Día del Profesor no es solo agradecer. Es preguntarnos, como comunidad escolar, si estamos cuidando a quienes cuidan.
Cinco preguntas para el equipo directivo
- ¿Tienen tiempo los docentes para conocer a sus estudiantes? Una conversación breve al inicio de la clase, una tutoría, un saludo en la puerta: son minutos que construyen confianza.
- ¿Nuestras salas permiten acercarse? Un aula donde el profesor puede moverse entre las mesas y agacharse a la altura del estudiante favorece una relación distinta a la de una sala rígida en filas.
- ¿Existe un lugar digno para el equipo docente? Un espacio para planificar, colaborar y también descansar impacta en su bienestar y, por extensión, en el aula.
- ¿Hay un espacio para regular emociones? Cuando un estudiante se desborda, contar con un lugar de calma ayuda al profesor a acompañar sin perder al resto del curso.
- ¿Estamos formando en lo socioemocional? La capacitación docente no debería centrarse solo en contenidos o herramientas: también en cómo construir y sostener el vínculo.
Cómo te acompañamos desde Edutech
Llevamos 9 años trabajando junto a colegios de todo Chile, y lo hacemos con mirada de profe: creemos que cada solución debe facilitar el trabajo del docente, no reemplazarlo. Para un colegio que quiere poner el vínculo al centro, recomendamos:
- Sala de profesores: un espacio cómodo y funcional para planificar, colaborar y recuperar energía. Cuidar el bienestar docente es cuidar la calidad de la relación con los estudiantes.
- Mesas colaborativas: aulas flexibles que permiten al profesor circular, acompañar a cada grupo y conversar cara a cara con sus estudiantes.
- Sala de calma: un espacio para que los estudiantes regulen sus emociones con el acompañamiento de un adulto, fortaleciendo la confianza en vez de la sanción.
Además, toda implementación incluye capacitación docente con nuestra metodología Learning by Doing, para que cada espacio se use al servicio de lo que más importa: la relación entre quien enseña y quien aprende.
A todas las profesoras y profesores de Chile: feliz día. Gracias por enseñar con la cabeza y con el corazón.
Conoce nuestra Sala de Profesores
Fuentes
Immordino-Yang, M. H. y Damasio, A. (2007; reeditado en LEARNing Landscapes, 2011). We Feel, Therefore We Learn: The Relevance of Affective and Social Neuroscience to Education.
Roorda, D. L., Koomen, H. M. Y., Spilt, J. L. y Oort, F. J. (2011). The Influence of Affective Teacher–Student Relationships on Students' School Engagement and Achievement: A Meta-Analytic Approach. Review of Educational Research, 81(4), 493–529.
OCDE (2024). Teacher Support for Student Learning: Insights from PISA 2022.
Hattie, J. (2009). Visible Learning; y Corwin Visible Learning, actualización del tamaño de efecto de las relaciones profesor-estudiante.
Jennings, P. A. y Greenberg, M. T. (2009). The Prosocial Classroom: Teacher Social and Emotional Competence in Relation to Student and Classroom Outcomes. Review of Educational Research, 79(1), 491–525.
Mineduc, Currículum Nacional. El vínculo: una estrategia poderosa.
Decreto Ley 1.938 (1977), que fija el 16 de octubre como Día del Profesor, fecha de fundación del Colegio de Profesores de Chile (1974).